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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005.

MUJERES ULTIMO MODELO

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Trabajan, tienen hijos y buscan cada vez más espacio para ellas-





Ansiosa, se despierta minutos antes que la aturda el despertador. Mientras pone la pava al fuego y apura algunas tostadas pide al marido que encienda la luz del cuarto de los chicos, que los levante. Sabe que igual tendrá que correr a vestirlos y peinarlos casi dormidos, para luego preparar su vianda, despedirlos y, recién ahí, maximizar el rendimiento de escasos diez minutos para bañarse, vestirse y volar hacia el trabajo, donde las obligaciones y urgencias deberán hacerle espacio a breves pero efectivos llamados "organizativos": los chicos, sus actividades, los padres, los suegros... El jefe, la reunión. El regreso con la culpa de diez horas fuera de casa, la tarea, el baño, la cena... La cama.



Demasiado. El mero relato de esta jornada transmite un cansancio a prueba del mejor ánimo, un agobio seguro. Tan cantado estaba el final de la historia que viven a diario millones de mujeres argentinas que a nadie le sorprende que el capítulo que viene exija algunos replanteos. Lo novedoso es que la crisis ya se instaló, que los cambios avanzan y que las empresas y el mercado empiezan a registrar estas nuevas necesidades de la mujer, el hombre, la pareja y la familia.



"Sabíamos que, en todo Occidente, el rol de la mujer está en movimiento. Entonces empezamos a investigar hacia dónde va la mujer argentina, adónde pone el acento, para advertir si hay un nuevo modelo de mujer en gestación. Y encontramos que la mujer superpoderosa de los 90, la que conjuga familia-trabajo-pareja a costa de sí misma está en crisis. Asoma una mujer que no quiere resignar sus conquistas laborales pero no se banca perder todo lo demás: sus espacios personales, su femineidad, sus pequeños placeres", dice el licenciado Daniel Castejón, de la consultora BMC, al frente de un estudio al que bautizaron "Mujer Libra".



"Observamos que la mujer está buscando un equilibrio. Necesita recuperar su centro, volver a contactarse con sus aspectos femeninos. La crisis la sensibilizó mucho y empezó a preguntarse por el sentido de algunas cosas. No quiere ser Susanita, pero tampoco perderse la crianza de sus hijos, la intimidad de la pareja, los gustos personales. Sigue siendo una malabarista, pero incorpora un nuevo elemento a su acrobacia: su bienestar", explica.



Su investigación recogió fuentes diversas: cenas de amigas, entrevistas, diarios de vida, focus group, publicidades, material periodístico. Y en base a esa información dibujaron el recorrido de la mujer en las últimas décadas.



  • Susanita ya fue. "De la Susanita de los años 60 queda muy poco. Y tampoco hay muchos referentes de la mujer combativa de los 70 y 80. Hoy muchas mujeres sienten que algunas reivindicaciones feministas se le vinieron en contra", cuenta Castejón.



  • La mujer superpoderosa. En los 90, dice, la mujer se masculiniza para avanzar sobre roles históricamente pensados para los hombres. Se mira en ese espejo y se construye a partir de lo que se espera de ella: fortaleza. "Puesta hacia el mundo, posterga su mundo interno" y se instala en la "chica 10": cumple los viejos mandatos de madre y esposa e intenta calzarse los nuevos roles con impiadosa exigencia.



  • La mujer malabarista. Tras la crisis la mujer acentúa su perfil multifunción y llega a un extremo tal que estalla la crisis. "Agobiada y desenfocada, siente que perdió su femineidad y postergó cosas importantes, como la crianza de los hijos, la vida familiar, los encuentros con amigos. ¿Qué sentido tiene?, se pregunta".



  • Hacia la mujer libra. Según el informe, desde el 2003 se empieza a ver en la mujer un replanteo de intereses y necesidades. "La mujer se pregunta sobre su condición y empieza a desplazarse en la incertidumbre, sin modelos ni metas claras. Siente que necesita espacios propios y busca reencontrarse con lo esencialmente femenino: la ternura, la dulzura, la capacidad de contención, la receptividad. No le deja de importar su profesión ni quiere excluirse del ámbito laboral, pero necesita recuperar roles que disfrutaba", dice Castejón.



  • Siete y medio, pago. La mujer que se viene asoma más tolerante consigo misma, menos exigente. "Empieza a valorar pequeñas prácticas cotidianas y busca actividades que satisfagan su necesidad de armonía y conexión íntima", agrega. En la consultora CCR coinciden con el diagnóstico: "La mujer avanzó desde su ámbito de injerencia histórico —el hogar, lo privado— hacia el espacio público y el mercado laboral, incorporando rasgos considerados masculinos. Pero hoy irrumpe como tendencia la búsqueda de un equilibrio, el anhelo de una vida más simple y la reconsideración de la propia sobreexigencia", dice Mariela Mociulsky, al frente del Area de Tendencias.



    Los datos indican que la mujer necesita un cambio. No pide trabajar menos ni quiere dejar de crecer —personal y profesionalmente— en ese mundo rico e inmenso que abre el trabajo. Pide encontrar un modo de hacerlo desde sus necesidades y habilidades, para dejar de desgarrarse en contradicciones afectivas. Pide que no sea el trabajo o la familia sino ambos, de una manera más enriquecedora y saludable.
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  • Georgina Elustondo.
    Clarin 6/10/05
    06/11/2005 10:20 Enlace permanente. Tema: MUJERES DE HOY No hay comentarios. Comentar.

    EQUILIBRIO VIDA-MATERNIDAD-TRABAJO

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    Un conflicto cada vez más visible







    El conflicto maternidad—trabajo es cada vez más visible, porque nunca antes la mujer estuvo tan entregada a la vida laboral y profesional como en estos días. Para la filósofa Diana Maffía, los conflictos son legítimos. "Las mujeres ya no están asociadas a lo doméstico, ni el hombre lo está al trabajo: ambos toman cualidades del otro y expresan intereses y emociones sin que el género se les ponga en juego. Pero, aún así, sigue habiendo una gran deficiencia en lo que hace a la posibilidad de las mujeres y los varones de repartirse la crianza. La pareja debería poder decidir quién se toma la licencia o en cuál de los dos trabajos prefieren dejar al chico en la guardería. Pero eso no ocurre ni siquiera en los empleos públicos porque el Estado se ha retirado de la crianza. No hay leyes que favorezcan ni garanticen que el trabajo y la vida personal y familiar no sean excluyentes, ni para el varón ni para la mujer", asegura.
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     EN EL TRABAJO
    La búsqueda de horarios flexibles
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    La teoría no siempre se verifica en la realidad, sobre todo en un país donde las nuevas necesidades e intereses entran en conflicto con un sistema laboral estructurado en base a datos de la realidad ineludibles: desempleo, sobreempleo, casi medio país sumergido en la pobreza. Sin embargo, diversas fuentes consultadas por Clarín coincidieron en que las empresas empiezan a registrar esta tendencia y, sobre todo, esta demanda urgente por parte de sus empleados de mayor calidad de vida. Según Mónica Caviglia, especialista en Recursos Humanos y directora de Consulting Now, "en las organizaciones hay una tendencia a buscar modelos más flexibles, que compatibilicen lo familiar, lo personal y lo laboral. Entienden que ese equilibrio genera satisfacción que redunda en mayor compromiso y efectividad. Están dejando de hacer eje en el horario para centrarse en los objetivos".

    En Hewlett Packard Argentina hace más de un año que están implementando esa política. "Tenemos un programa de balance de vida, que contempla que los empleados puedan pedir un esquema de trabajo diferente al tradicional. Si una mujer quiere quedarse en casa tres meses más después de la licencia de maternidad puede pedir trabajo remoto, y la empresa le paga la conexión, el teléfono y le da el equipamiento. También pueden pedir trabajo flexible, que es 50% en casa y 50% en la oficina. Algunos hombres lo han solicitado cuando tuvieron un hijo o para estu diar. Se trabaja en base a un esquema de confianza: mientras cumplan sus objetivos, no hay problema. ¿Los resultados? Muy buenos. El trabajo no se vio afectado", contó Claudia Currarino, directora de Recursos Humanos.

    "Los programas de balance vida-trabajo y la políticas de conciliación están ganando terreno en el sector privado y esperamos que se traslade al sector público. Nosotros trabajamos para IBM, que tiene una política de avanzada en el tema, con programas de trabajo flexible (una vez por semana los empleados pueden trabajar desde su casa, pueden proponer un horario de ingreso y salida diferente, etc.) y políticas de maternidad y de paternidad", comenta la licenciada Claudia Hernáez, de la consultora EDUPAS, especialista en el tema.

    "Las políticas de conciliación no sólo contemplan los nuevos roles de la mujer sino también a un hombre más interesado en las cuestiones familiares. Las empresas tienen, por lo general, muchos trabajadores de edad mediana (30/45 años), que tienen menores y/o mayores a cargo y que viven con mucha tensión y estrés la falta de tiempo y el conflicto vida/trabajo. Por eso, para retener su capital humano, están empezando a considerar estas cuestiones. Está probado que sin la satisfacción del empleado no hay compromiso posible", asegura.
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    Fuerza laboral
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    En la última década las mujeres se volcaron masivamente al mercado de trabajo. Datos del INDEC arrojan que la tasa de actividad femenina creció un 32% desde 1990, trepando del 28% al 31,7%, mientras que entre los varones aumentó apenas un 1,3%. Es más, las mujeres contribuyen cada vez más a generar riqueza: la participación de la mujer en el producto bruto interno es hoy del 45%, y en 1980 promediaba el 32%.

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    La culpa

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    Cambiar lo que no les gusta, y no sólo los pañales y el esmalte de uñas. Por ese camino van muchas mujeres tapadas de obligaciones en la casa y en el trabajo y con pocos derechos para disfrutar espacios propios. Los empleos con horarios flexibles son escasos, y las culturas empresariales miran con desagrado a quienes piden licencia para criar a sus hijos. A esto se suma el poco derecho que se dan las mujeres para tomar sol mientras los platos sucios se acumulan en la cocina, el nene reclama otro cuento y el jefe pide la décima cosa del día. Sólo queda el derecho a sentir culpa. Justamente eso intentan cambiar las nuevas mujeres.
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    Diana Baccaro
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    Clarin 6/10/05
    06/11/2005 10:26 Enlace permanente. Tema: MUJERES DE HOY Hay 1 comentario.


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